Eterno verdor
| Información | |
|---|---|
| Nombre japonés | 緑は永遠の色 (El verde es un color eterno) |
| Nombre inglés | Eternally Green |
| Tipo de evento | Trama de Arceus |
| Fecha estreno | Disponible desde el 31-10-2025 |
Eterno verdor (Eternally Green en inglés; 緑は永遠の色 El verde es un color eterno en japonés) es un episodio de la historia principal de Pokémon Masters EX y el séptimo capítulo de la trama de Arceus.
Argumento[editar código | editar]
¡Seguid mejorando, mis pupilos![editar código | editar]
En medio del bosque, Azul entrena con Elaine y Chase. Tras un intenso combate, Azul decide que ya es suficiente por ese día y les recuerda que deben agradecerles a sus compis por todo el esfuerzo que han puesto. Su Pidgeot suelta un orgulloso graznido, aprobando sus palabras.
Elaine le asegura que no debe preocuparse, y también le agradece por entrenar con ellos. Su Eevee asiente animada, mientras que el Pikachu de Chase también lo hace con entusiasmo. Chase aprovecha para elogiar a Azul, admitiendo que ni uniendo fuerzas con Elaine lograron hacerle un solo rasguño a su Pidgeot. Azul ríe satisfecho, respondiendo que no piensa dejarse vencer tan fácilmente por sus propios pupilos. Luego, les comenta que ha notado cuánto han mejorado desde que llegaron a Passio y los anima a seguir así para poder derrotarlo algún día. Elaine promete que eso harán, con Eevee asintiendo decidida. Chase, contagiado por el entusiasmo, afirma que él y su Pikachu tampoco se quedarán atrás.
Azul observa a ambos con una sonrisa y comenta que se nota lo bien que se llevan con sus compis; son, sin duda, la definición de inseparables. En ese momento, una voz llama a Elaine a lo lejos. Al voltear, ven acercarse a Chus y Eva. Chus explica que estaba buscando a Chase, aunque este se sorprende de que los hayan encontrado tan fácilmente. Azul les pregunta si los conocen, y Elaine responde que sí: se hicieron amigos en Passio porque todos tienen de compi a Pikachu o Eevee, así que suelen entrenar juntos. Azul aprueba la idea, creyendo que es una excelente forma de fortalecerse, y se ofrece a ayudarlos a entrenar también.
Chus y Eva aceptan encantados, pero Elaine le pregunta a Azul si está seguro, ya que podría quedarse sin tiempo para entrenarse él mismo. Azul sonríe con confianza y le pregunta si acaso teme que se quede atrás. Explica que entrenar a otros también forma parte de su propio crecimiento: mientras más entrenadores sobresalientes haya en la isla, más motivación tendrá para impedir que lo superen. Con su característico aire arrogante, declara que algún día todos podrán presumir de ser rivales del gran Azul.
Chase comenta que eso suena genial, y Eva expresa su deseo de volverse más fuerte para proteger a sus amigos. Chus asiente, añadiendo que el Team Rocket anda haciendo muchas maldades últimamente. Al oír eso, Azul frunce el ceño, indignado. Chase confirma el rumor: ha escuchado que el Team Rocket incluso ha comenzado a atacar a la gente sin motivo. Azul, cruzándose de brazos, asegura que no puede permitir que sigan actuando con impunidad y promete encargarse personalmente del asunto.
Elaine le pide que los deje ayudarlo, y Chase y los niños también se ofrecen. Azul ríe, satisfecho al ver el entusiasmo del grupo, y les agradece su apoyo. No obstante, con una sonrisa desafiante, les advierte que sus Pokémon son superfuertes, así que no se decepcionen si, para cuando lleguen, él ya ha acabado con todo el Team Rocket por su cuenta.
¡¿El Team Rocket se ha hecho con qué?![editar código | editar]
Durante los siguientes días, Azul y sus discípulos permanecen atentos para detener los planes del Team Rocket. En el centro de Centrópolis, Elaine y Chase acaban de derrotar a dos reclutas, quienes huyen lanzando amenazas.
Suspirando, Elaine comenta que, aunque les habían advertido que el Team Rocket estaba muy activo, no esperaba que fueran tantos. Chase asiente, deseando encontrar pronto la raíz del problema. Recuerda que incluso Azul y su Pidgeot han estado patrullando la isla desde el aire, derrotando a numerosos reclutas. En ese momento, Chase recibe una llamada de Azul: les pide que acudan enseguida, pues se ha topado con el mismísimo jefe del Team Rocket y está a punto de decirle unas cuantas cosas.
En las afueras, Azul se encuentra frente a Atenea, Atlas, varios reclutas y, en el frente, Giovanni. Elaine y Chase llegan de inmediato y reconocen a los tres. Con confianza, Atlas pregunta si de verdad son tan necios como para interponerse en los asuntos del Team Rocket, aunque admite que tienen valor. Atenea se dirige a Azul, burlona, preguntando si acaso tuvo miedo y por eso pidió refuerzos. Azul sonríe y responde con orgullo que lo que siente es envidia: sus pupilos son de lo mejor que hay, y entre los tres pueden barrer con todo el Team Rocket.
Antes de combatir, Azul exige respuestas. Quiere saber por qué están atacando a los compis sin motivo, pues le da la impresión que su objetivo es simplemente combatir. Giovanni, sereno, le dice que no hay nada de qué preocuparse: sus subordinados solo están probando una nueva herramienta que ha caído en sus manos. Luego, señala que, al igual que Azul, ellos también están experimentando con el poder de las archipiedras compi.
Azul se sorprende y pregunta directamente si el Team Rocket tiene archipiedras. Elaine, alarmada, se pregunta cómo las obtuvieron, ya que en Passio se controlaba estrictamente su distribución. Chase deduce que las han robado. Giovanni, sin inmutarse, les explica que simplemente tuvieron la suerte de encontrar a alguien interesado en deshacerse de las suyas. Sin embargo, confiesa que aún no han podido extraer de ellas más poder que el de una piedra compi común. Aun así, asegura que algún día obtendrá su propio Architraje y desatará el poder que encierra, para así conquistar Passio.
Giovanni mira a Azul y le recuerda que el poder de los vínculos no distingue entre el bien y el mal, mencionando cómo él mismo desató el verdadero poder de su Mewtwo con una piedra compi en el pasado. Azul asiente, pero replica que aun así no puede quedarse de brazos cruzados mientras él daña a personas y Pokémon. Le recuerda que los Architrajes no son un símbolo de fuerza, sino la prueba de un vínculo genuino con el propio compañero. Chase coincide, y Elaine añade que alguien que trata a los Pokémon como simples herramientas jamás obtendrá uno.
Atlas, irritado, los llama mocosos insolentes y les advierte que no subestimen al Team Rocket. Atenea los provoca, sugiriendo que podrían ofrecerse como voluntarios para que practiquen con las archipiedras compi.
Ambos bandos se miran fijamente. Azul pide a Elaine y Chase que esperen un momento. Sabe que podrían luchar aquí y ahora, pero entiende que eso no resolvería el problema. Giovanni le pregunta entonces por qué sigue allí. Azul responde que desea desafiarlo a un combate oficial… en el mejor escenario posible: la Copa Arceus.
Giovanni lo observa, intrigado, mientras Azul le propone un combate a toda regla, seis contra seis. Lo incita a aceptar, asegurando que ese enfrentamiento podría ayudarle a comprender mejor el poder que busca. No obstante, añade una condición: hasta que llegue la Copa, el Team Rocket deberá cesar sus ataques contra los compis de Passio. Atenea se burla, diciendo que sería una trampa evidente, y Atlas añade que su verdadero plan debe ser entregarlos a las autoridades apenas entren al estadio.
Giovanni, tras escucharlos, guarda silencio unos segundos. Finalmente, admite que la oferta de Azul le resulta tentadora. Azul le promete hablar con Alik y con la Policía Internacional para garantizar que nadie intervenga. Entonces, Giovanni acepta el trato: se enfrentarán en la Copa Arceus.
Azul sonríe con satisfacción. Por fin tendrá la oportunidad de ajustar cuentas con Giovanni. Con determinación, le recuerda que ni siquiera dejó cortinas cuando abandonó el gimnasio de Ciudad Verde, y que él tuvo que empezar desde cero como líder. Luego lo llama “antiguo líder de gimnasio de Ciudad Verde”, a lo que Giovanni, algo nostálgico, comprende que eso ocurrió en el mundo de Azul, pero que aun así le trae cierta nostalgia.
Con una mirada firme, Azul le advierte que hay una gran diferencia entre ambos, y que se la demostrará en la Copa Arceus. Giovanni deberá prepararse, porque esta vez recibirá una buena lección.
Operación encubierta[editar código | editar]
Al día siguiente, Azul y sus pupilos se reúnen con Lionel en la cima de la montaña. Azul entrena con el campeón de Galar, enfrentando a su Pidgeot contra el Charizard de Lionel. Azul comienza fortaleciendo a su Pokémon, mientras Lionel ordena atacar con una potente llamarada. Azul responde con un movimiento de tipo volador, devolviendo el golpe con precisión. Elaine y Chase, emocionados, observan impresionados la intensidad del combate.
Lionel les agradece los elogios, y Azul se disculpa por robarle tanto tiempo, aunque el campeón se lo toma con humor: confiesa que tenía muchas ganas de combatir contra él. Le recuerda, además, que Azul fue quien entrenó con él cuando participó en la Copa Arceus, así que se siente feliz de devolverle el favor. Charizard ruge, y Azul lo agradece, notando que ambos se han vuelto más fuertes desde su último encuentro. Pregunta si se debe al Architraje que lleva puesto, y Lionel asiente, aunque admite que aún no comprende del todo cómo funciona. Explica que, durante la Copa Arceus, sintió que su vínculo con Charizard superó cualquier límite anterior, y que desde entonces, al despertar el poder del Architraje, son capaces de liberar el cien por cien de la energía de su archipiedra compi.
Azul entiende entonces que la clave está en la intensidad del vínculo con el compañero Pokémon. Pero antes de poder profundizar más, son interrumpidos por la llegada de Eco y Plata.
Eco le dice a Azul que vinieron a ayudarlo con su entrenamiento. Azul les agradece con una sonrisa, admitiendo que nunca habría imaginado que Plata quisiera darle una mano. Este resopla, explicando que Eco lo arrastró hasta allí, pero ya que está presente, tiene algo que decirle: le advierte que ni se le ocurra perder contra Giovanni, porque no deben dejarlo hacer lo que le plazca. Azul se sorprende por sus palabras, pero decide tomarlas como un mensaje de ánimo. Elaine, Chase y Lionel se ríen de la escena, mientras Eco expresa su deseo de que Azul triunfe en la Copa Arceus, convencido de que no está bien que el Team Rocket intente forzar el poder de las archipiedras compi. Lionel asiente, animando a Azul a demostrar la verdadera fuerza de los vínculos.
Azul responde con firmeza que así será. Eco le recuerda que cuenta con el apoyo de todos, y menciona que también pensaban traer a Rojo y Hoja, aunque Azul lo interrumpe cruzándose de brazos: dice que no vengan. Elaine, sorprendida, le pregunta por qué. Azul explica que ambos tienen sus propias metas y deben seguir su camino; no quiere ni debe retrasarlos. Además, recalca que su asunto con Giovanni es personal. Luego, se vuelve hacia Elaine y Chase, y les pide un favor. Chase acepta enseguida y le pregunta cuál es.
Por otro lado, en la base del Team Rocket, Giovanni se reúne con sus cuatro ejecutivos. Les pregunta cómo avanza la operación. Atlas responde que todo marcha según lo planeado. Protón informa que secuestrarán a ciertos espectadores relacionados con la investigación de las archipiedras compi y que planean tomar como rehén al profesor Oak. Petrel añade que todas las piezas encajan perfectamente, mientras Atenea ríe al imaginar el caos que reinará en el estadio. Giovanni sonríe satisfecho: dice que sería irresponsable de su parte dejar pasar semejante oportunidad.
Los días transcurren y llega la víspera del combate en la Copa Arceus. Esa noche, en la montaña, Azul observa el paisaje junto a su Pidgeot. Comenta que, al parecer, el Team Rocket ha cumplido su palabra y no ha causado más problemas, al menos según sus patrullas aéreas. Pensativo, reflexiona sobre todo lo que ha descubierto del mundo gracias a volar junto a su compañero. Gracias a Pidgeot, dice, ha comprendido que Rojo no es el único entrenador con un talento extraordinario. Le agradece por permitirle ver más allá de sus propios límites.
Pidgeot responde con un gruñido satisfecho, y Azul sonríe antes de llamar al resto de su equipo: Machamp, Exeggutor, Gyarados, Arcanine y Rhydon. Les dice que al día siguiente contará con todos ellos, y los seis asienten decididos, preparados para el combate que se avecina.
De pronto, una voz conocida se escucha a sus espaldas, preguntando si ya tiene todo listo para el gran combate. Al girarse, Azul ve acercarse a su abuelo, el profesor Oak.
¡Azul contra Giovanni![editar código | editar]
Oak llega a la montaña tras enterarse de que Azul participará en la Copa Arceus y le pregunta cómo se siente. Azul le responde con determinación que tanto él como sus Pokémon están más que listos para ganar. Lleno de confianza, asegura que podrían salir al combate de inmediato si hiciera falta. Todos sus Pokémon asienten con energía, y Oak sonríe al verlos tan compenetrados.
El profesor le comenta que ha oído que también lucha para proteger a otros compis del Team Rocket, y Azul, sospechando de Elaine y Chase, le pregunta quién se lo contó. Sin embargo, admite que, más allá de eso, lo que realmente lo impulsa es darle su merecido a Giovanni. Oak escucha en silencio y le dice que ha crecido mucho, tanto en fuerza como en carácter; la prueba, afirma, es la cantidad de personas y Pokémon que lo respetan. Azul, con una mezcla de orgullo y madurez, reconoce que ya no es el joven que perdió contra Rojo en la Liga Pokémon de Meseta Añil. Aquella derrota, admite, fue lo que lo hizo convertirse en quien es hoy. También confiesa que no se lo debe solo a Rojo, sino a todos los entrenadores y Pokémon que ha conocido desde entonces, pues lo han hecho más fuerte, especialmente sus propios compañeros, que siempre han creído en él.
Oak aplaude sus palabras, orgulloso, y le promete que estará en primera fila animándolo. Azul le agradece y le asegura que no se preocupe: le darán a Giovanni una paliza tan grande que saldrá volando como un cohete.
Llega el gran día. En la arena de la Copa Arceus, Azul y Giovanni se enfrentan bajo la mirada de miles de espectadores. Alik se prepara para anunciar el combate, mientras Cinio, Rojo, Hoja, Oak y la profesora Margarita observan desde las gradas.
Alik murmura para sí que no puede creer que hayan invitado a “ese” —refiriéndose a Giovanni— con tanta gente para elegir. Giovanni lo escucha y, llamándolo “príncipe”, le pregunta si hay algún problema. Alik evita mirarlo y responde que hay muchos, pero que Azul puede explicarle lo mucho que se ha quejado. Sin embargo, regresando a lo importante, proclama el inicio de la Copa Arceus, pidiendo a todos que muestren la fuerza de sus vínculos. Luego, se marcha, visiblemente disgustado por la presencia del líder del Team Rocket.
El público estalla en aplausos. Azul, firme, le pregunta a Giovanni si está listo para ver de lo que son capaces él y sus Pokémon. Lanza su primera Poké Ball: Exeggutor. Giovanni, sereno, responde enviando a Rhyhorn al combate.
Rhyhorn embiste sin dudar, pero Azul ordena a Exeggutor contraatacar con un potente movimiento de tipo planta que lo hace retroceder. Sin darle respiro, usa otro ataque, iniciando un enfrentamiento feroz en el que ninguno cede terreno.
Desde las gradas, Hoja comenta que, aunque Azul les pidió que no se entrometieran, no puede evitar preocuparse: Giovanni no es un oponente cualquiera. Oak asiente, consciente de que será una batalla dura.
Exeggutor y Rhyhorn chocan una vez más con fuerza, cayendo ambos debilitados al mismo tiempo. El público aplaude, mientras Rojo observa con atención. Cinio se muestra entusiasmado por el combate y la profesora Margarita reconoce que Giovanni es un entrenador formidable por mérito propio y, aunque le cueste admitirlo, sus lazos de maldad son increíblemente poderosos.
El enfrentamiento continúa hasta que ambos entrenadores se quedan con un solo Pokémon. Azul llama a Pidgeot, y Giovanni a Rhydon. Giovanni admite, con una sonrisa, que no esperaba que Azul lo pusiera en aprietos, comprendiendo por qué Rojo lo considera un rival digno. Azul responde con arrogancia que se sorprenderá aún más cuando pierda.
Sin perder tiempo, Azul megaevoluciona a su Pidgeot, dispuesto a acabar el combate. Mega-Pidgeot lanza un ataque devastador, aunque Rhydon resiste con firmeza y contraataca con fuerza bruta. Azul ordena a su Pokémon elevarse para golpear desde los cielos, haciendo retroceder al oponente. Seguro de la victoria, le dice a Giovanni que es hora de rendirse.
Giovanni, con una calma inquietante, reconoce que las cosas no pintan bien para él, pero se pregunta qué ocurrirá si hace “esto”. Entonces, usa la archipiedra compi a la fuerza, intentando potenciar a Rhydon. El Pokémon se retuerce de dolor. Azul le exige que se detenga, señalando que está lastimando a su compañero, pero Giovanni, riendo, afirma que Rhydon cree en él y por eso acepta ese poder con gusto, proclamando que ese es el poder de los vínculos malvados.
Con su fuerza aumentada, Rhydon lanza un devastador surf, pero Mega-Pidgeot logra mantenerse firme y responde con otro ataque. Giovanni observa al público y comenta que todos parecen entusiasmados, afirmando que, al final, lo que los atrae es un poder apabullante y sin límites. Azul se enfurece ante sus palabras, y Giovanni, sonriendo con frialdad, chasquea los dedos: es el momento que estaba esperando.
En las gradas, varios reclutas del Team Rocket se abren paso entre la multitud, acercándose con intenciones siniestras hacia Cinio y la profesora Margarita. Pero Elaine y Chase intervienen rápidamente, mientras Eva y Chus retienen a otros infiltrados. Los reclutas se sorprenden al verlos, y Elaine les pregunta si están bien. Margarita asiente, y Chase murmura con satisfacción que todo ocurre tal como Azul había previsto.
De vuelta en el campo, Azul, con una sonrisa llena de confianza, observa a Giovanni con superioridad y le pregunta qué decía sobre el poder. Giovanni, frustrado, maldice entre dientes a “esos mocosos”, mientras Mega-Pidgeot se mantiene firme, irradiando la fuerza de un verdadero vínculo.
Orgullo de líder[editar código | editar]
Azul declara que el plan de Giovanni ha fracasado. Reconoce que el poder, por sí solo, no es algo malo, y que buscar volverse más fuerte es natural. Sin embargo, explica que la manera en que cada pareja de compis decide alcanzarlo es lo que marca la diferencia. Algunos, añade, se obsesionan con la clase de poder que tanto les gusta predicar, y terminan extraviándose por el camino equivocado. Por eso, exclama con firmeza, es deber de ellos servir de guía para los demás.
Giovanni responde con frialdad que todo eso no son más que palabras vacías, pues al final las palabras se las lleva el viento. Con una mirada desafiante, pregunta a Azul dónde están los resultados que las respalden. Azul, sin perder la calma, replica que si quiere resultados, se los mostrará allí mismo. Le asegura que está a punto de ver lo que los humanos y los Pokémon pueden lograr cuando confían y se apoyan mutuamente. También le promete demostrarle lo que significa ser un verdadero entrenador y alcanzar la cima junto a sus compañeros, sin recurrir a la crueldad.
De pronto, una intensa luz envuelve a Azul. Ha despertado el poder de su Architraje. Giovanni observa sorprendido, preguntándose si así es como se manifiesta ese poder. Azul asiente con determinación, dispuesto a mostrarle lo que él y su Pokémon son capaces de hacer. Entonces, él y Mega-Pidgeot ejecutan su archimovimiento compi, generando un inmenso tornado que levanta a Rhydon por los aires. Cuando el suelo vuelve a estremecerse y el viento se disipa, Rhydon cae debilitado.
Giovanni contempla el resultado y admite su derrota, manteniendo la compostura. Afirma que, a partir de ahora, tendrá que tener cuidado no solo con Rojo, sino también con Azul. Pero Azul le advierte que eso no bastará, porque no ha sido el único en frustrar sus planes ese día. Señala a sus pupilos, recordándole que ellos también han ayudado y que, con el tiempo, se volverán aún más fuertes. Le aconseja que no los subestime.
Con voz firme, Azul le recuerda que alguna vez fue líder de gimnasio, o al menos eso parecía, salvo que el Gimnasio de Ciudad Verde no fuera más que una tapadera para la guarida del Team Rocket. Giovanni lo escucha en silencio mientras Azul continúa, afirmando que ahora él ocupa ese puesto y que ha transformado el gimnasio en un punto de encuentro donde los entrenadores pueden aprender y fortalecerse de verdad.
Giovanni asiente levemente, y Azul prosigue, recordándole los Pokémon que obtuvo en Passio. Le reprocha que se jacte de no tener escrúpulos con tal de obtener poder, pero le advierte que la mayoría de los entrenadores trabajan cada día para superarse, paso a paso, y que esa es la verdadera diferencia entre ambos. Con serenidad, le dice que algún día esa fuerza que ha despreciado lo alcanzará, y entonces recordará sus palabras.
Giovanni lo observa unos segundos, sin responder, y finalmente le pregunta si ha terminado. Luego, sin más, se retira de la arena, dejando tras de sí un silencio cargado de tensión.
Azul reflexiona mientras el público celebra su victoria. Sabe que no existe garantía de que el esfuerzo siempre traiga recompensas. Quizás estén luchando en vano, intentando alcanzar una meta lejana e imprecisa. Pero comprende que eso no es razón para rendirse. Lo importante es seguir avanzando, con la mirada puesta en el horizonte, hasta que el sueño se vuelva realidad. Desde las gradas, Rojo asiente, comprendiendo el significado de sus palabras.
Días después, en el pueblo, Elaine, Chase, Eva y Chus se reúnen con Azul. Él les recuerda la promesa que les hizo y los anima a entrenar con todo lo que tienen. Sus pupilos asienten con entusiasmo. Azul les dice que no importa si aún no pueden derrotarlo; lo esencial es no rendirse. Los alienta a seguir adelante, convencido de que algún día serán más fuertes que él. Con una sonrisa, les recuerda que todos son los protagonistas de sus propias historias y que, antes de darse cuenta, serán ellos quienes estén salvando el mundo.
Hechos importantes[editar código | editar]
- Azul toma como discípulos a Elaine, Chase, Eva y Chus.
- Azul se enfrenta a Giovanni en la Copa Arceus.
- Giovanni revela que el Team Rocket consiguió varias archipiedras compi.
- Azul despierta el poder de un Architraje.
Apariciones[editar código | editar]
Personas[editar código | editar]
- Azul (ropa habitual, ropa de Kanto en un recuerdo y Architraje)
- Elaine
- Chase
- Eva
- Chus
- Reclutas del Team Rocket
- Atlas
- Atenea
- Giovanni
- Lionel (Architraje)
- Eco
- Plata
- Protón
- Petrel
- Oak
- Rojo
- Alik
- Hoja
- Cinio
- Profesora Margarita
Pokémon[editar código | editar]
Reclutamiento destacado[editar código | editar]
La siguiente pareja de compis tiene un reclutamiento destacado debido al capítulo.
- Reclutamiento del Archifestival
Ilustraciones[editar código | editar]
- Artworks
-
Pantalla de carga dedicada al capítulo.
En otros idiomas[editar código | editar]
- Alemán: Immergrün
- Chino tradicional: 亙古恆久的翠綠之色
- Coreano: 상록은 영원한 초록의 색
- Francés: Vert comme l'espérance
- Italiano: Eterno verde